¿Decidir yo? ¡Para eso están los médicos!

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Con motivo de la Semana del Parto Respetado, os voy a mostrar frases dichas por dos madres diferentes, para que podamos ver bien la diferencia que hay entre tener información y estar bien atendida y lo contrario.

M: Pues mira, yo todas las veces que iba a monitores me hacían un tacto. Me hacían muchísimo daño, estaban bastante rato moviendo la mano y después sangraba bastante.

L: A mí no me hicieron tacto en ningún momento. Únicamente, en la semana 40+5, como había tenido ya una inducción previa, me explicaron lo que era la maniobra de Hamilton, me informaron de sus riesgos y beneficios y me propusieron pensar si la quería.

M: ¡Uy caya, caya! Decidir dice… a me dijeron que inducción y a inducción fui. Ellos sabrán mejor que tú lo que es mejor para el bebé. Además, si vieras la ginecóloga la cara que ponía al tocarme la barriga… de lo grande que era el bebé. Además, me dijo que nunca había visto un cuello tan verde después de tanto tiempo de inducción.

L: Pues igual era que no le tocaba nacer. Y por eso a pesar de la inducción, no progresaba ¿no?

M: No sé, pero mira menos mal que estaban allí los médicos, porque la gine me dijo que casi acababa en cesárea.

L: Chica pues yo llegué porque rompí aguas pero aun no tenía contracciones y la matrona me preguntó si me hacían un tacto. Y le dije que prefería que no, ya que no tenía dinámica y corría el riesgo de infección. Se alegró de mi respuesta y fue a decirle a la gine que yo no quería el tacto.

M: ¡Madre mía! ¿Y qué te dijo la gine?

L: No lo sé. No la vi.

M: Que cosas más raras… yo lo que peor llevé fue que estuve sin comer ni beber muchísimas horas. ¡Qué sed pasé!

L: Uy, pues yo no. Desayuné, comí, merendé y a las 22 nació mi hijo. ¡Solo me perdí la cena! Y agua podía beber, claro.

M: Yo eso lo veo peligroso. Si te dicen que no bebas será por algo.

L: Será por algo. Seguro.

Y estas dos madres, soy yo. Y M es de Marcos, mi primer hijo. Del que descubrí años después me había llevado una episiotomía (innecesaria, sin informarme y desde luego, sin consentirla) que todavía me duele (a todos los niveles), una epidural mal puesta dos veces que me dejó cojeando cerca de dos meses, tres maniobras de Hamilton, de nuevo innecesarias (al menos las dos primeras), sin informar y sin consentir. Y si me hubiesen preguntado, me hubiese dado igual. Porque yo no sabía que podía decidir. Porque yo me sentí una niña atada a una máquina. No te quejes ahora que te estoy tocando y no me dejas, no te muevas que se va la señal del monitor.  No puedes beber. Solo me animaron a empujar. Solo tuve la tremenda suerte de poder sentir los pujos a pesar de la epidural, lo noté bajar. Lo noté salir. Iba bien. ¿Por qué cortaron? No lo sé.  Pero todo lo recuerdo visto desde fuera… como una película en la que todo pasó muy rápido. Me recuerdo inocente. Y muy complaciente.

Y L, de Lucas, de mi segundo parto respetado. En el que yo era la protagonista. Me preguntaban, contestaba, me animaban a conseguir lo que quería. Y respetaron a mi hijo.Y aunque iba con otra idea, los acontecimientos fueron diferentes. Y al final, pedí epidural; en ese momento me pusieron la vía, me animaron, me respetaron. Y esta vez no lo sentí salir físicamente, pero sentí poder, sentí que paría a mi hijo, que era un momento feliz. MI momento feliz.  Que todos estaban expectantes. Lo recuerdo intenso, grande, mío. Recuerdo lo que yo veía, recuerdo ver su cara aun sin saber su sexo.

Y ¿qué cambio de uno a otro? Todo.

Sobre todo yo. Que un día quise darme otra respuesta diferente al “por algo lo harán”.  Leí, estudié, me formé, me informé… tuve claro qué quería. Sabía qué no quería si todo iba bien y sabía además, porqué. Por eso supe decidir. Por eso elegí un hospital respetuoso. Y este fue el otro gran cambio.

Esta es solo mi experiencia como madre, que plasmo para intentar mandar un mensaje en la Semana del Parto Respetado. Un mensaje de fuerza, una ventanita abierta para que tú que me lees, si no sabes de qué va esto pongas en google “parto respetado” “El parto es nuestro” “que no os separen”… y empieces a leer, a sentir poder… a empezar la maternidad con buen pie.

 

Una respuesta

  1. Queda muy claro!!! Me encanta leerte!!!!

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