Destetando ando…

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Para comenzar esta entrada, que para mí es un poco difícil… voy a partir de la base de que lo ideal es que sea el niño el que se desete solo. ¡Ja! Estaréis pensando alguna… “cómo no lo destete, este mama hasta la universidad”. Bueno, yo también hay días que lo pienso, pero en culturas donde dan de mamar hasta que el niño quiere, ninguno llega a a universidad. Ni al instituto… 😉 Eso sí, el destete siempre se da de l a partir de los 2-3 años aproximadamente.

Ahora bien, esto no es siempre posible porque en ocasiones la madre decide que lo mejor es destetar antes de que llegue este momento. Puede ser por enfermedad grave, por medicación (consultar siempre la compatibilidad de los medicamentos en e-lactancia.org) , por que se tienen que separar bruscamente… o porque la madre quiere, sin más.

Se ve con frecuencia madres que “quieren” destetar porque empiezan a trabajar o el niño empieza en la escuela. En este caso, hay que parar a pensar: ¿Realmente quiero destetar? He hecho esta pregunta a muchas madres cuando han dicho que querían destetar para empezar a trabajar y su cara ha sido de “póker”; “No, pero… si no voy a estar en casa en 8 horas… y cuando yo no esté…y me han dicho que si no no se va a despegar de mí”. Si estás en este caso, echa un ojo a esta entrada. Si no, sigue adelante.

Para destetar hay que tener en cuenta que es una necesidad del niño de la cual lo vamos a privar. ¿Por qué te digo esto si se supone que te quiero echar un cable? Bien, para que sepas que seguramente el niño no acepte esta decisión unilateral y el proceso sea difícil. Es más fácil acompañar su “duelo” si eres empática y en vez de pensar  “Jolín, con lo mayor que es, el pollo que me monta por no darle la teta, no entiende que estoy cansada…”, es mejor darle la vuelta; “pobre, con lo que le gusta la teta y no entiende porqué ya no se la doy, normal que se enfade”.  Partiendo de aquí nos será mucho más fácil acompañarle en este proceso.

Siempre que leo algo sobre el destete está la máxima de “no ofrecer, no negar”.  Pero las madres que adoptan esta medida, al cabo de unos días les entra la risa: “si no le niego, estamos igual”. Pues sí, fácilmente. Así que veamos otras cosillas que se pueden hacer:

Destetar gradualmente: El proceso es más llevadero para el peque y además, un destete brusco y repentino puede acabar con obstrucciones y/o mastitis.

Anticiparse: Hay momentos clave en los que va a querer teta. Ahí es donde puedes anticiparte y cuando veas que se acerca el momento, cambia de actividad; dale merienda, salid al parque, jugar a algo activo… Si una rutina implica teta, prueba a cambiar la rutina; por ejemplo, si para dormir quiere teta,  que lo duerma tu pareja si es posible.

Explicárselo: Según qué edad podemos explicarle el motivo, adecuado a su edad y procurando no mentir.

No dejar la responsabilidad sobre el niño: En mi opinión, decirle al niño “como me has hecho daño ya no te doy más teta” o “como eres muy mayor ya no puedes mamar más” no es positivo para el niño ni para el proceso.

Limitar la duración de las tomas: Esto va lo último porque a pesar de ser lo que hago yo misma, no tengo clara su efectividad. Para mí, que tengo otro pequeño que mama, me parece mejor hacer esto que negarle. El empieza a mamar y contamos hasta 10. Cuando llegamos a 10 suelta. Al principio se enfadaba pero ahora ya lo hace como un juego. Incluso si me olvido de contar ¡Suelta y me lo recuerda!

Hay otros trucos “populares” como restregarse picante o pintauñas amargo en el pezón, ponerse tiritas… A mi personalmente, estas técnicas no me parecen muy respetuosas con el niño. No obstante, como siempre cada familia valorará cuales son las mejores opciones según sus circunstancias.

Sea como sea, comprensión, paciencia y muuucho amor. Si tienes más truquillos comenta y si te gusta la entrada aquí tienes nuestro blog y nuestra página de Facebook para estar al día de muchas cosas interesantes.

2 Respuestas

  1. Hola, buenos días, he buscado información sobre si la lactancia impide o desfavorece la consolidación de un hueso. En el mes de abril tuve una fractura de tibia, continué amamantando a mi hijo de 2 años con 2 meses, en mi tercer control, en julio, según radiografías, no hay suficiente callo óseo, por lo que el traumatólogo me indicó un medicamente y que terminara la lactancia. Con todo el dolor de mi corazón lo hice, le expliqué a mi hijo el por qué ya no le daría más pecho, lo cual entendió demasiado bien, y cuando me pide le recuerdo que es para que se cure «el cuco». Realmente, como lo dije en un principio, no encuentro ninguna información al respecto. Les agradezco me compartan información sobre ello, si la tuvieran, ya que aún tengo la gran duda sibre si hice lo correcto. Saludos cordiales

    • Naturmamy

      Hola Ileana, enhorabuena por tu lactancia, espero que ya estés recuperada. La lactancia no afecta negativamente a los huesos, es más los fortalece y previene la osteoporosis en las madres lactantes. Otra cosa es que la medicación fuese incompatible, cosa que puedes comprobar tú misma en http://www.e-lactancia.org.
      Es normal que no encuentres datos de lo que buscas, si cambias la búsqueda por “lactancia y osteoporosis” encontraras información al respecto, aunque quizás te llegue un poco tarde… De todas formas, sí, está genial cómo lo hiciste, sin mentiras y siendo sincera.
      Un fuerte abrazo.

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