• Cuánto más mama el bebé, más leche produces.
  • No está demostrado que haya alimentos que aumenten la producción. Si quieres aumentar tu producción; pon al bebé en el pecho.
  • Un bebé no mama solo por hambre. Mama para tranquilizarse, para sentirte cerca, para dormirse…
  • Es recomendable no meter biberones ni chupetes hasta que la lactancia esté establecida para no crear problemas de succión.
  • Un pecho pequeño produce la misma leche que uno grande.
  • La lactancia materna no tiene horarios.
  • El bebé no puede empacharse de leche materna.

Pautas para una lactancia exitosa

  • Pon mucha atención al agarre del bebé. Un agarre incorrecto produce dolor y puede crear grietas. Para un agarre correcto el bebé coge gran parte de la areola, los labios están evertidos, la succión es silenciosa, se mueve la mandíbula y no se hunden los mofletes. Si no lo tienes claro, consulta cuanto antes con una asesora, matrona o grupo de apoyo. Para más información sobre el agarre y la prevención y tratamiento de grietas puedes seguir leyendo aquí.

  • Deja que mame de un pecho todo lo que quiera. Cuando acabe, ofrécele el otro. Si lo quiere, bien; si no, no pasa nada. Hay bebés que solo maman de un pecho de cada vez. Si lo ha querido, empieza la siguiente toma con este último. Si no, alterna; cada vez de un pecho.
  • Casi todas las enfermedades (excepto el sida y cáncer, y no en todos los casos) y casi todos los medicamentos son compatibles con la lactancia. No hay que dejar la lactancia si tenemos fiebre o si tomamos algún medicamento. Para comprobar la inocuidad de los mismos y las alternativas en el caso de no estar aconsejados, puedes consultar en www.e-lactancia.org
  • A lo largo de la lactancia vivimos “crisis de crecimiento”. El bebé, pega “estirones” y para ello necesita más leche. Por tanto, durante unos días puede estar irritable, mamar de manera rara (tirar del pezón, enfadarse…). Hay que saber que es pasajero y que durará hasta que, a base de mamar, consiga la producción que necesita para su nueva etapa.